Amor y odio en las aulas Uno de cada dos profesores desearía dejar su profesión a la menor oportunidad, según una encuesta británica. Los datos indican también que tres de cada cuatro maestros de primaria se encuentran más allá del borde del ataque de nervios. La situación no parece muy diferente en el resto del mundo civilizado, que, como decía Voltaire, se diferencia sobre todo del salvaje en que aquí todavía comemos a la gente. La escuela se ha vuelto más conflictiva porque cada vez alberga más tiempo de vida, más complejidad, entre sus paredes. Es el espacio de la familia y de la relación comunitaria se ha achicado. Para muchos adolescentes, la amistad, y también el odio, tiene por principal y casi única vía la puerta del colegio o del instituto. Es un papel, ingrato, en el que el maestro está obligado a transmitir valores y disciplinas, por arte de magia, porque no hay método perfecto para esto. Permanentemente los maestros, al esforzarse por cumplir con dicho ...
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